Animarse a emprender: Adaptarse o morir en el intento. Parte II


Suele pasar, que el término “innovación” se toma muy a la ligera en los discursos políticos, empresariales o académicos. Se habla de ella como un estado ideal, remoto en tiempo y espacio, propio de otros (como Suiza o Hong Kong) al cual seguramente llegaremos a fin de sexenio o todo lo contrario, de acuerdo a quien lo pronuncie ¿Cuántos de nosotros hemos tenido el gusano de emprender? Le garantizo que en algún proyecto, escolar o de cualquier índole, ha llegado a desarrollar una idea que, de ser pulida, hubiera sido fuente de riqueza material y humana. Esa chispa que hemos tenido, seguramente más de una vez, es la innovación.[1] Sigue leyendo