Vigas y no cimientos: reformas para el no-cambio


Enrique es propietario de una casa ubicada cerca del Bosque de Chapultepec cuyas vigas parecen doblarse constantemente y amenazan con hacer caer toda la estructura; para solucionarlo, don Enrique contrata a dos arquitectos para que le propongan una solución: el primero le sugiere que refuerce las vigas defectuosas con columnas que habrá que poner cada seis meses debajo de ellas, columnas que debían venir de vigas que se ubicaran en partes macizas de la casa; el segundo, por su parte, le dice que el problema son los cimientos y que habría que escarbar para sanearlos, reforzarlos y que después de dos años tendría una casa sin problemas por mucho tiempo.  Ya que a don Enrique no tenía realmente un interés en la casa ya que planeaba mudarse en cuatro o cinco años, optó por la primera opción. Sigue leyendo

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El síndrome reformista


2.4 millones de personas como usted y como yo, al día de hoy, no tienen trabajo[1]. De aquellos que tienen la suerte de ejercer uno, 29.4% carece de cualquier beneficio de seguridad social y su empleo es precario. Aproximadamente 240,000 de estas personas no tienen experiencia en el sector laboral, los llamados de manera despectiva, ninis. Sigue leyendo