ACTA, SOPA y la mordaza de Internet.


Desde 2006 se presentó un acuerdo por parte de Japón y Estados Unidos para establecer leyes que ayuden a proteger la propiedad intelectual en todo el mundo. Se hicieron negociaciones en las que participaron diversos países; estas negociaciones fueron hechas de manera secreta y no se ha revelado de manera concreta cuáles fueron los puntos discutidos en, salvo algunos países que sólo reconocen haber participado. Así fue como en 2008 se formó ACTA (Anti-Counterfeiting Trade Agreement, en español Acuerdo Comercial Anti-falsificación) en calidad de tratado de comercio.

ACTA pretende, en un marco legal internacional, evitar casos de piratería por Internet, falsificación, medicamentos genéricos, entre otros. Se rige por tres ejes: cooperación internacional, las autoridades prácticas y el marco legal para la aplicación de derechos de propiedad intelectual.

ACTA suena en teoría, como una buena propuesta , el problema surge cuando al intentar llevarla a la práctica se ve comprometida la libertad de expresión de prácticamente cada usuario de internet. Sitios como Youtube o Twitter serían  afectados de manera directa por la gran cantidad de contenido que distribuyen diariamente y la privacidad de los usuarios se vería invadida.

ACTA no llamó mucho la atención en el tiempo en que se formuló, por su gran carácter confidencial; sin embargo, en octubre de 2011 el miembro de la cámara de representas de Estados Unidos por parte de Texas, el republicano Lamar S. Smith, presentó el proyecto de Ley SOPA (Stop Online Piracy Act, en español Alto a la Piratería en Línea), la cual se basa en el tratado de ACTA pero tomando forma como legislación particular en Estados Unidos.

La ley SOPA funciona de una manera más agresiva que ACTA, sancionando con la desconexión a Internet o incluso la cárcel a los que violen algún “derecho de autor” o que distribuyan propiedad intelectual que no les pertenece. La ley se apoyó  en la propuesta de ley PIPA (La prevención de amenazas en línea real de creatividad económica y el robo de la Ley de Propiedad Intelectual) propuesta por el senador demócrata Patrick Leahy, la cual es una “rescritura” de la ley COICA que no fue aprobada en 2010. Esta ley está mal diseñada y no toma en cuenta cómo funciona Internet. Algunas empresas que apoyaron la iniciativa fueron Nike, SONY, Universal Studios y Disney.

SOPA llamó la atención de los medios y de los usuarios de todos los países, incluido México. Se dio un gran movimiento de protesta a nivel global donde los usuarios y los sitios mostraron su rechazo a la ley. Un ejemplo fue el “apagón” de muchos sitios el 18 de enero de 2012, movimiento que dirigía Wikipedia. Como suceso aparentemente “desconectado” de las protestas, el FBI cerró el sitio de almacenamiento y descargas Megaupload llevando incluso a la carcél a su fundador, quien hasta hace unos días enfrentaba cargos por hasta 50 años de prisión. El grupo de activistas virtuales Anonymous atacó la página del FBI, entre otras, en muestra de protesta. La inconformidad de los usuarios se podía ver en en las redes sociales. El presidente Obama se declaró en contra de SOPA, a lo que de inmediato varios contribuyentes suyos le retiraron el apoyo para su reelección en 2012. Se expuso lo ilógico de la ley y la misma hipocresía del republicano Lamar Smith, ya que su sitio oficial contiene imágenes con “derechos de autor” que no le pertenecen.

El 20 de enero Lamar Smith pospuso la iniciativa de ley SOPA por las muchas presiones y el poco apoyo que recibió. La comunidad virtual tenía un sentimiento de triunfo; no obstante ACTA sigue en pie.

Fue interesante ver la participación de los mexicanos contra la ley SOPA. Se apoyaron los trending topics en Twitter, se postearon imágenes en Facebook, los usuarios mexicanos demostraron su inconformidad hacía SOPA. Sin embargo, pocos sabían que, ya hacía tiempo, en la legislación mexicana se había planteado una iniciativa similar a SOPA, sólo que aún menos consiente de cómo es que funciona Internet, una copia mal hecha de la ley anti copias.

Desde una de las negociaciones en Japón en 2010 el Senado mexicano empezó a tomar medidas conjuntas con ACTA. El 17 de febrero de 2011 se dio la primera de cuatro sesiones públicas en la Cámara Alta del Congreso de la Unión para discutir la implementación de ACTA en México. El 17 de abril senadores y representantes de la sociedad civil decidieron votar en contra de ACTA, ya que se le consideró que estaba basada en principios anárquicos y afecta los derechos humanos. El senador Francisco Javier Castellón del PRD presentó el punto de acuerdo para evitar que el presidente firmara ACTA. La propuesta fue aprobada y el 23 de julio de 2011 se oficializó la prohibición al ejecutivo de firmar ACTA.

Sin embargo, el 15 de diciembre de 2010 el senador Federico Döring del PAN volvió a presentar una iniciativa de ley que propone regular los contenidos en internet y sancionar a los usuarios que violen los derechos de autor,es decir, una copia de la ley SOPA. Ante esto se dieron varias protestas, aunque no tan numerosas como las que se dieron en contra de SOPA: las páginas web del Senado y de la Secretaría de Gobernación fueron atacadas por Anonymous. Por la gran controversia que generó, la Ley Döring fue puesta en la congeladora y el grupo panista argumento que se llevaría a “revisión” para contemplar que no viole los derechos humanos.

Es realmente preocupante que en México la Ley Döring no causara tanto ruido entre la sociedad civil en general. Es en parte, sin duda, por el enorme control mediático que existe en México, pero también por la falta de pertenencia que tiene la sociedad mexicana en sus propios problemas, siempre tiende a preocuparse más por los problemas de los demás que por los propios. Esta falta de pertenencia es tal que se aplauden y apoyan movimientos como el “movimiento de los indignados” o el movimiento del “99%” pero los movimientos parecidos que hay en México son juzgados de “molestas marchas de gente sin que hacer”, esta es una de las grandes hipocresías de nuestra sociedad.

Aunque SOPA, PIPA y Döring han sido “retiradas”, ACTA sigue en pie, causando eco principalmente en la Unión Europea donde el 1 de marzo se hará la votación final para aprobar o rechazar ACTA. En México el senador Castellón le ha manifestado al Ejecutivo que recuerde que  no puede firmar ACTA. En Europa, países como Alemania, Bulgaria y Polonia ya se han manifestado en contra de ACTA y adelantan que la rechazarán en la votación. Por su parte, los impulsores de ACTA han logrado llevarla a la Europea de Justicia para hacer una revisión de si realmente viola los derechos humanos.

La simple palabra censura es infame, ACTA representa el control sobre uno de los medios más libres que se han inventado, en el que se puede hacer circular todo tipo de información en muy poco tiempo. Internet es una gran herramienta para nuestra libertad de expresión y no debemos dejar que este tipo de leyes mordaza violen nuestros derecho a la información y nuestra libertad de expresión.

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Un comentario el “ACTA, SOPA y la mordaza de Internet.

  1. CARLOS ROSH dice:

    Bocho. Que barbaridades sabes decir, y todas juntas!!!!!

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